"La gran marca de un campeón no es tanto su talento excepcional en cuanto a su excepcional capacidad de jugar de forma consistente con la plena medida de lo que tiene talento, sin distracción, pérdida de concentración y pérdida de confianza en cualquier momento la competencia."
Friday, October 9, 2015
Monday, October 5, 2015
¿HABLAS EN SERIO?
Randy Pausch, el profesor con enfermedad terminal que escribió “La última lectura”, dijo: “nunca
subestimes la importancia de pasártelo bien.” Hace
poco estaba viendo en televisión al famoso pianista
chino Lang Lang y durante su actuación la sonrisa
nunca abandonó su cara.
Ahora, también es cierto –al contrario
que en los deportes- que tenía casi el 100% del
control en todo momento. Pero el
tenista retirado Andre Agassi fue preguntado una vez por un reportero que se
diría a sí mismo si en el
quinto set de un partido con 5-0 abajo en el marcador, y contestó “estaría pensando – NO HAY OTRO
LUGAR EN EL QUE PUEDA ESTAR MEJOR.”
Recuerdo un deportista universitario al que solía decirle tras los partidos, “No parece que te lo hayas pasado bien.” No importa lo que esté
ocurriendo en el momento de la competición, haciendo
el esfuerzo mental de disfrutar puede marcar diferencias. Llevando esto al
extremo, este deportista acaba de finalizer periplo colegial siendo incluido en
el Segundo Mejor Equipo de la competición. Así que en tu siguiente competición deberías asegurarte de que lo estás
Wednesday, August 12, 2015
DE PERDEDORES A GANADORES: El lado mental del Campeonato
Si América es la tierra de las oportunidades, LeBron James y los Miami Heat
sin duda han sido un buen ejemplo. Solo hace una temporada que “King James”
habló de llevar su talento a South Beach, y mucho antes de que saltase el
primer bombazo de la temporada, las celebraciones ya estaban en marcha. Cierto,
los Heat se metieron en las finales de la NBA 2011, pero mientras el equipo
luchaba partido a partido jugando y rindiendo por debajo del nivel esperado,
había más gente gritando y criticando a LeBron y los Heat que animándoles.
Solo un año después el confeti volaba por encima del American Airlines
Arena y el champán fluía en celebración por el campeonato ganado por los Heat, y se coronó a “The King” como el
MVP de las finales. Con menos fanfarronería y más madurez, los Heat se
convirtieron en un verdadero y formidable enemigo y la base de un nivel
ofensivo espectacular y una defensa implacable se debía a una serie de cambios
que se habían producido en el alma del equipo y de su jugador estrella -cambios
que propiciaron el poder llegar hasta la victoria final.
¿Entonces, qué ha ocurrido? Hay una
serie de cosas que los Heat han hecho para transformarse y pasar de perdedores
a ganadores –cosas que cualquier equipo, jugador o entrenador deberían
plantearse cambiar a la hora de encontrar su propio camino para ganar el
anillo.
EL DOLOR Y LAS LAGRIMAS PUEDEN SER EL IMPULSO QUE HACE CAMBIAR LAS COSAS
En 2011, los Heat habían puesto los mimbres para darse un gran batacazo.
Con celebraciones que se producían incluso antes de que los partidos
importantes se jugasen, estos chicos habían empezado la casa por el tejado. Un
año después, y mirando atrás a todo esto, Dwayne Wade dijo, “Este equipo ha
sufrido mucho, la herida ha sido muy grande, demasiada vergüenza por lo
ocurrido la temporada pasada...no hace falta decir nada más. Desde el primer
día (de esta temporada) nos propusimos una misión, y esta no se ha completado
hasta esta noche”.
Cuando las cosas no funcionan como uno pensaba,
siempre caemos en la tentación de culpar a alguien, a algo. No sorprende que
haya sido exactamente lo que Lebron hacía –al principio. “Cuando perdíamos,
culpaba a todo el mundo menos a mi”. Lebrón admitió. “Aún no estaba preparado
para ganar el anillo”
Esto le llevó a crecer desde la decepción y a
posicionar a James en una oportunidad de redención, y a capitalizarla. Un
verdadero campeón mira en sus adentros, no se queda sólo con el “Y si...” sinó
que busca la manera de salir adelante. “Me di cuenta de que no había escusas”
dijo Lebron tras ser nombrado MVP de las finales.
¿CUAL ES EL OBJETIVO REAL?
Después de anunciar publicamente al comienzo de la temporada 2010-11
cuántos títulos iban a ganar (no cuatro...ni cinco...ni seis), estaba claro que
los Heat estaban jugando como queriendo demostrar algo. Ganar el título se
había convertido en el objetivo principal para todos, y “haciendo el trabajo”
se evitaría otra decepción. LeBron lo renombró, “Lo mejor que me pudo pasar el
año pasado fue perder las finales… y jugar cómo jugué. Fue una humillación para mi. Tras el
campeonato de 2011 me tome un par de semanas de desconexión y luego volví al
gimnasio para empezar todo desde el principio y desde lo más básico. Había
apretado el botón adecuado. Realmente lo deseaba, pero no lo había estado
haciendo de la manera adecuada. Sabía lo que me iba a suponer, e iba a
traducirse en un cambio para mí como jugador de baloncesto, y por supuesto, un
cambio para mi como persona” dijo Lebron tras ganar el campeonato el jueves por
la noche.
¿Qué jugador no busca éxito, fortuna, fama? Lo que Lebron llegó a entender
es que raramente se consiguen esos calificativos si intentas hacerlo de la
manera más directa – Se llegan a ellos frecuentemente “currando” y permite que
los resultados – el Campeonato y los elogios – lleguen por sí solos. En lo que
confiere a mi trabajo, ayudando a que mis compañeros anotasen y llegasen a
entenderse, les había hecho llegar a los resultados que buscaban… bien
aumentando los puntos y rebotes por partido de ellos, o bien haciendo que el
equipo rindiese mejor en los “momentos calientes” del partido. La clave de todo
este proceso fue dejar de lamentarse tras los malos resultados y hacer que la
búsqueda de la excelencia en la calidad del modo de jugar fuese el objetivo a
lograr.
DEJAR DE LADO EL EQUIPAJE
El modo en que Lebron dejó Cleveland no sentó bien a los aficionados. “El
año pasado mucha gente decía que era una persona egoista, un jugador egoista y
al final permití que eso me afectase. Durante todo el año pasado estuve jugando
intentando demostrar que la gente estaba equivocada. Estaba enfadado y jugando
con un peso sobre mis hombros. Cuando terminaba el día, me encontraba luchando
contra mi mismo.”
Como ocurre con muchos otros, uno de jugadores los interiores con los que
trabajaba hacía siempre grandes entrenamientos, pero no conseguía rendir al
máximo nivel en los partidos. Le dije que cuando se trataba de demostrar algo,
había una especie de gran peso cargado al cuello. “Solo céntrate en aceptar el
desafío del momento como una prueba de tu talento y preparación. Sin embargo tu
juego no va a demostrar realmente nada – y menos a la gente a la que realmente
importas.” Liberado de equipaje extra le ayudó a salir a cancha con más
agresividad y confianza.
El Dr. Thomas Perls, autor del libro Living To Be 100, reportaba que recientes en descubrimientos se
demostraba que los individuos que eran efectivos dejandose llevar crecen mucho
mejor que aquellos que insisten en tapar heridas o se ven en la necesidad de
probar algo o superar a sus rivales. En deporte esto es totalmente cierto!
EL EGO ESTÁ BIEN…CUANDO ESTA BAJO CONTROL
LeBron habló de cómo perder le había humillado y le hizo re-evaluar su
enfoque. Cuando hablaba de volver a empezar desde el principio, desde lo más
básico – rebote y defensa – se estuvo focalizando en las cualidades que le
hiciesen un campeón. Seguro – nuestro ego está en la linea (Vas a ser titular?
Cuantos minutos vas a jugar?) Pero si somos capaces de dejar esto de lado y
centrarnos en “hacer nuestro trabajo” – con el esfuerzo adecuado y la mejora
constante – tenemos más posibilidades de seguir creciendo como jugador y
permanecer en el camino adecuado para conseguir nuestras metas.
Dwyane Wade, que se había convertido en el MVP de las finales de 2006, dejó
su ego a un lado y aceptó un rol diferente ayudando a los Heat a dar un paso
adelante a nivel colectivo. “Tomamos esa decision hace dos años para
convertirnos en un equipo, LeBron, Chris, yo, y el resto de los chicos
decidimos caminar juntos. Así que uno tiene que hacer lo que tiene que hacer y
estar seguro de que consigues tu objetivo. Y yo tenía un papel (y) un rol que
asumir. Es probable que haya cambiado algo, pero al terminar el día todos
juntos tenemos una meta común, y eso era convertirnos en campeones de la
NBA.”
INCLUSO LOS CAMPEONES SE EQUIVOCAN – SOLO HAY QUE SABER RECTIFICAR RÁPIDO
Mis conversaciones con muchos atletas de élite me llevan a concluir que al
más alto nivel de juego, los campeonatos son ganados por los jugadores y los
equipos que menos errores cometen. Pero el hecho innegable es que incluso los
mejores deportistas cometen errores. Los campeones son aquellos que resisten –
que saben cómo avanzar rápido, que cuando cometen errores no les hace salirse
del plan del partido haciéndoles cometer más errores. Del mismo modo que los
asombrosos 7 triples de Mike Miller impulsaron a los Heat en el quinto partido
de las finales, los errores que cometieron los Thunder parecía desviar el
viento de las velas que guiaban a la franquicia de Oklahoma. Pero, como
jugadores y entrenadores comentaron durante todas las series, tienes que
mantenerte centrado no importa cómo.
Bonnie St. John, ganadora de la medalla de
plata en descenso de esquí en los Juegos Paralímpicos de 1984 aprendió una
importante lección en aquella ocasión.
“En el primero de los eslalons, estaba en cabeza, pero me caí y tuve que
levantarme para terminar la carrera. De hecho, la mujer que ganó la medalla de
oro también se cayó. Sabía de carreras anteriores que podía esquiar más rápido
que ella. Pero lo que decantó la medalla de oro para ella fue que supo
levantarse y recomponerse más rápido que yo. De aquello aprendí que todo el
mundo se cae, pero los deportistas olímpicos se levantan más rápido que el
resto, y los medallistas de oro, los que más rápido se levantan.”
CUELGALO AHÍ
El entrenador Eric Spoelstra, cuyo puesto de trabajo ha estado en la cuerda
floja a lo largo de la temporada, fue preguntado sobre cuál había sido el
desafío más grande que había asumido y que había llevado al cambio en el equipo
de la temporada pasada a esta “Solo apartar los espiritus y mantener el rumbo.
Sabíamos que podiamos hacerlo, y que iba a ser una temporada muy larga y dura.
Recibimos varios golpes a lo largo de estos playoffs, pero lo que importaba en
realidad, fue que nos levantamos rápido y seguimos trabajando.”
En el 2000, el gran jugador de tenis Gustavo Kuerten se puso rapidamente
dos sets arriba en la Final del Open de Francia, cuando perdió el tercer set
por 2-6 y se vio en peligro de perder el cuarto. Tras ganar ese cuarto set, el
partido y el título en un tie-break, dijo que cuando vió que el partido se le
escapaba de las manos se dijo a sí mismo que si era capaz de tranquilizarse y
aguantar el tirón, su juego y su confianza volverían. – y todo lo que necesitó
hacer fue solamente seguir creyendo en sí mismo. Más recientemente, el base de
los New York Knicks Jeremy Lin dijo a los periodistas que cuanto más confiaba
una persona en él, podría seguir hacia adelanta durante los malos momentos
antes de que los Knicks le eligiesen y su vida se tornase color de rosa.
TIENES QUE PREMIARTE A TI MISMO
En la rueda de prensa, Lebron fue preguntado sobre qué era lo que había
aprendido como jugador de baloncesto y como persona en el camino hasta el
título de campeón.
“Lo más importante que he aprendido,” contestó, “es que no puedes controlar
lo que la gente dice sobre ti, lo que la gente piensa de ti. Tienes que ser
fiel a tu persona, ser tu mismo, con la gente que te rodea, y con aquellos a
los que quieres. He trabajado muy duro … Esto solo demuestra que cuando estas
comprometido y lo das todo, el partido merece la pena y obtienes resultados.”
Al final la redención llega por
“hacer las cosas de la forma correcta”. Y mientras el juego espectacular de Lebron y D-Wade y la forma en que el
resto del equipo rindió para la ocasión, les ha llevado hasta el trofeo de
campeones, y quizás en las cualidades que hacen los verdaderos campeones, los
jugadores de los Heat y el entrenador Spoelstra, en realidad no son tan
diferentes del entrenador y jugadores de los Thunder.
Mi propio trabajo ayudando a deportistas y equipos con el “hazlo de la
manera correcta” les ha conferido frecuentemente las herramientas para lograr
actuaciones óptimas. Pero a menudo, cuando hablamos de ello a posteriori, recuerdo sus profundos
sentimientos de orgullo habiendo sabido pararse un momento, trabajar duro y
hacer piña en la medida de lo posible para llegar a las metas que se habían
propuesto a sí mismos un año antes, y logrando en el proceso un sentimiento
profundo de excelencia personal.
© 2012 by Dr. Mitch
Smith
MANTENER LA CONCENTRACIÓN COMPETITIVA: Parte 2
CONTROLAR LAS DISTRACCIONES
Daniel, un jugador universitario de último
año y que era el capitán de su equipo, contactó conmigo porque sentía que su
seguridad estaba siendo fruto de cambios negativos. Como muchos jugadores con
los que había trabajado, Daniel me contaba que en el momento en que cometía un
fallo en un partido, permitía que afectase a su confianza (lo cual, por
supuesto, hacía que lo más probable era que pronto volviese a cometer otro
fallo). También le preocupaba que cada vez que cometía un fallo durante la
competición, eso afectase negativamente en su papel de líder del equipo y temía
perder el respeto de sus compañeros más jóvenes.
Otro problema que tenía Daniel era la presencia de su entrenador en la linea de banda, gritándole instrucciones durante los partidos. Estar atento a los comentarios del entrenador muchas veces le hacían pensar de más y en vez de estar metido en el partido, cualquier mínima interrupción o duda era la diferencia entre una jugada bien ejecutada y una pérdida de balón.
Otro problema que tenía Daniel era la presencia de su entrenador en la linea de banda, gritándole instrucciones durante los partidos. Estar atento a los comentarios del entrenador muchas veces le hacían pensar de más y en vez de estar metido en el partido, cualquier mínima interrupción o duda era la diferencia entre una jugada bien ejecutada y una pérdida de balón.
Añadió además que el entrenador contrario,
habiendo estudiados los vídeos del equipo de Daniel, daba instrucciones a sus
jugadores de cómo Daniel iba a mover el balón, qué jugada iba a marcar, y así
sabían como pararle. Daniel comentó que esto, también le llevaba a perder
confianza en sí mismo porque le hacía volver a pensar y volver a concentrarse
en la táctica a seguir para igualar contiendas con el entrenador contrario.
Por
último, Daniel mencionó la presencia de ojeadores profesionales en las gradas.
Como jugador de último año con esperanzas de jugar a nivel profesional después
de graduarse, era muy importante para Daniel hacerlo lo mejor posible para
impresionar a los scouts, y por contra, el mero hecho de pensar que si cometía
un fallo habría testigos de ello, también era fuente de gran preocupación para
él.
Sin
ninguna duda cualquier deportista que está siendo mirado con lupa por ojeadores
quiere jugar de la mejor manera. La paradoja es que ese deseo, la mayoría de
las veces, se convierte en el tipo de presión añadida que afecta en la forma de
jugar al jugador y en todo lo que quiere hacer, como en este ejemplo, mostrar
lo mejor de sí mismo.
Hace
varios años los Golden State Warriors seleccionaron en el draft al jugador
internacional Jiri Welsch, un checo con mucho talento y que a día de hoy cuenta
con una carrera muy sólida en Europa. Una noche en su año de debut en la NBA
Welsch hizo 0 de 10 en tiros de campo jugando contra Orlando. Tras el partido
le pregunté al respecto. "Solo seguí pensando en cómo necesitaba demostrar
a mi entrenador que merecía permanecer en cancha" me dijo. La presión que
sintió al mantenerse concentrado en eso, vocalizado en hacer el mejor partido
posible, le afectó sin duda - y por ello falló tiros que normalmente solía
meter.
Por
encima de cualquier cosa, Daniel todavía se estaba recuperando de una lesión
sufrida en pretemporada, así que aún no estaba en plena forma, añadiéndose a su
frustración y adicionalmente, percutiendo en su auto-confianza.
LO
QUE TIENEN EN COMÚN TODOS LOS FACTORES EXPUESTOS ANTERIORMENTE es que todos
ellos son fuentes de distracción para el hecho de que Daniel juegue bien y
pueda mostrar su talento.
LO
QUE MÁS VA A AYUDAR A DANIEL ES SU CONCENTRACION EN EL PARTIDO MIENTRAS ESTÁ
JUGANDO…Estando alerta continuamente sabiendo donde están el balón, sus
compañeros, sus rivales, etc y permaneciendo lo suficientemente relajado -tanto
física como mentalmente - para tomar las mejores decisiones con -y sin - balón
y ejecutando esas decisiones de manera eficaz.
CUALQUIER OTRA COSA QUE DESVÍE SU TOTAL ATENCIÓN A CUALQUIERA DE ESTOS FACTORES SE CONVIERTE EN UNA
DISTRACCIÓN.
El
objetivo es mantenerse en la tarea - lo
que significa tener estrategias para mantenerse aislado de todos esos factores
que se convierten en distracciones.
Al
respecto de los comentarios de que tanto su entrenador, como el entrenador
contrario, le gritasen desde linea de banda, era importante para Daniel
encontrar la manera de limitar la forma en que esos comentarios pudieran
afectarle. Como no, los comentarios de su propio entrenador podrían ser
particularmente útiles ayudándole a nivel táctico. Necesitaba una forma de
asimilar esos comentarios para un propósito - mientras AL MISMO TIEMPO NO
PERMITIR QUE ESOS COMENTARIOS LE SACASEN DEL RITMO DE PARTIDO O AFECTASEN A SU
CONFIANZA.
Conduje a Daniel a a través de una serie de
ejercicios para ayudarle a conseguir esto y así la gente pudiese ver que ya no
se distraía como le ocurría en el pasado. Y lo mismo aplicado a los comentarios
de los entrenadores rivales.
Al
respecto de la presencia de ojeadores en las gradas, que también presentaban
una distracción potencial. Que jugase de la mejor manera dependía de permanecer
concentrado en lo que estaba ocurriendo en el partido, no de lo que pudiera
estar pasando por las mentes de esos individuos en las gradas. De nuevo,
paradójicamente, para tener la mejor
oportunidad de impresionar a los ojeadores necesitaba encontrar estrategias para
prevenir que su concentración se viese afectada.
Como
Daniel y yo trabajamos juntos y cada vez él era más y más consciente de su
concentración durante los partidos se convirtió en mejor jugador, siendo capaz
de estar en lo más alto y recuperar la concentración más rápidamente cuando
veía que algo conseguía distraerle.
El
hecho del estatus de Daniel como capitán y líder del equipo presentaba una
situación similar. Su determinación para ser un buen líder es admirable. Como
muchos de nosotros, Daniel era sensible al hecho de que cualquier error
cometido afectaba a su percepción y estima en los ojos de sus compañeros más
jóvenes - y esto se añadía a la presión sufrida .
Le
pregunté a Daniel qué era lo que les decía a sus compañeros más jóvenes cuando
estos cometían un fallo. "Les digo que mantengan la cabeza alta y que no
permitan que les afecte," me dijo. Así que le conteste -" es gracioso que digamos esas cosas a
los demás, pero no nos las creamos cuando nos afecta a nosotros!!!" él estaba
de acuerdo conmigo,
Entonces le lancé este pensamiento: " te
apuesto a que si piensas en determinados jugadores profesionales que admiras -
y les imaginas diciéndote a ti que te olvides del fallo y que te mantengas
jugando duro - sería más creíble para ti!." Daniel pensó que era una muy
buena idea, como un modo de recordarse a si mismo y DE MANERA CONVINCENTE que
cualquiera puede cometer un error - nadie es perfecto - y lo más importante era
olvidarse RÁPIDAMENTE del fallo cometido y mantener bajo control los
sentimientos y la confianza.
El
británico y ex estrella de fútbol John Salako comentaba que " cuando estas
seguro de ti mismo no temes cometer fallos." Los atletas mentalmente más
duros aceptan que los fallos son parte del juego y no se ven afectados si las
cosas van mal. De hecho con cualquier deportista con los que he trabajado, han
sido capaces de desafiar algunas situaciones o estados mentales donde ellos no
se veían afectados o distraídos del partido, cuando ellos se daban cuenta de
los fallos, pero eran capaces de mantener la CONCENTRACIÓN Y LA CONFIANZA.
Reflexionar sobre este tema también ayudó a
Daniel a desarrollar una gran habilidad para permanecer concentrado …
convirtiéndole en un jugador más fuerte y un líder de equipo más eficaz.
Nuestro trabajo juntos también le ayudó a estar más relajado cuando los
ojeadores le venían a ver jugar … lo que le mereció la pena cuando consiguió
una oferta para jugar en profesionales cuando terminó la universidad.
Saturday, June 20, 2015
JUGANDO DE LA MEJOR MANERA POSIBLE EN LOS MOMENTOS CLAVE (Parte 1)
MENOS ES MÁS
Mientras presenciaba el
Europeo U20 de baloncesto pude hablar con uno de los entrenadores sobre e
prendimiento de su selección durante los primeros días de competición y la
conversación derivó a la actuación concretamente del líder de su equipo, su
hombre referente el cual a lo largo de la temperad había jugado en una de las
mejores universidades de la NCAA.
"Él es capaz de hacer un
montón de cosas, y realmente dependemos de él pero el último par de partidos a
rendido por debajo de las expectativas" me contaba el técnico.
Tal y como discutíamos la situación más a fondo, uno de las conclusiones a la que llegamos fue que era clave el gran número de tareas que este jugador tenía que cargar sombre sus hombros y que eran demasiadas para poder desarrollarlas todas. Parecía como si un jugador intentase hacer malabares con un montón de bolas a la vez. Pregunté al entrenador si había pensado en disminuir el número de responsabilidades que estaba dándole a su jugador. "Menos es más" era lo que estaba intentando trasmitir al preparador.
Tal y como discutíamos la situación más a fondo, uno de las conclusiones a la que llegamos fue que era clave el gran número de tareas que este jugador tenía que cargar sombre sus hombros y que eran demasiadas para poder desarrollarlas todas. Parecía como si un jugador intentase hacer malabares con un montón de bolas a la vez. Pregunté al entrenador si había pensado en disminuir el número de responsabilidades que estaba dándole a su jugador. "Menos es más" era lo que estaba intentando trasmitir al preparador.
Centrando al jugador en algo
más concreto al momento de salir a la cancha y competir ayuda aportando al
atleta una de las cosas más críticas que él puede llevar consigo mismo dentro
de la competición: SENSACIÓN DE CONTROL. Con menos responsabilidades sobre las
que preocuparse hace las situación más manejable y así el deportista se siente
con más podaren lugar de más amedrentado.
El día de partido,
normalmente al jugador se le pasarán por la cabeza una amplia gama de
pensamientos desde el momento en que se levanta por la mañana y tiene su comida
pre-partido. más tarde, al llegar al pabellón, un jugador experimentado
eliminará esos pensamientos fuera de su mente y empezará a concentrarse en algo
concreto. Una vez el jugador se ve vestido ya con la ropa de juego y comienza
el calentamiento y los estiramientos con el equipo…mientras el tiempo pasa y se
acerca el salto inicial, la concentración del atleta sigue concentrándose hacia
algo más concreto y puntual, de la misma manera que un embudo (ancho al
comienzo y estrecho al final). En el momento de comenzar el encuentro, la mente
del jugador está ya centrada en algo concreto y no en un montón de cosas; en
una cosa o intención específica. (Por ejemplo un pivote con el que trabajé se
centraba en los partidos en "No forzar la situación -solo confiar en mi
mismo". Otro se recordaba a sí mismo saltar más alto cuando iba al rebote
como pensamiento clave que se llevaba siempre a los partidos)
Durante los Juegos Olímpicos
de Invierno en Lillehammer, el esquiador estadounidense Tommy Moe sorprendió a
todo el mundo cuando ganó la medalla de oro. Moe, que dio un vuelco a la
competición, nunca había ganado un evento internacional en su carrera. Cuando
le pregunté más tarde sobre su actuación, Moe comentó: Yo solo mantenía mis
pensamientos en cosas sencillas. Yo quise concentrarme en hacer mis mangas con
fuerte apoyo sobre los bordes externos de los esquís, y mantener las manos por
delante. Supe que si me concentraba solo en esas dos cosas, esquiaría más
rápido. Era lo único que quería conseguir.
Bob McKillop, el hombre más
respetado como entrenador de baloncesto de la Universidad de Davidson (6 veces
entrenador el año en su conferencia y elegido Mejor entrenador de la competición
en 2008 cuando entrenaba a Stephen Curry, ahora en la NBA) cita los beneficios
competitivos de mantener las cosas de la manera más simple posible cuando la
presión aumenta citando el siguiente ejemplo:
Cuando todo tiene más
importancia, es bueno mantener la sencillez y simplicidad. Avanzada la
temporada, cuando llega el momento de la verdad en el torneo de la NCAA y te
toca preparar al equipo para cualquiera sea el rival que te toque, ese es el
momento de reducir tu juego a lo más elemental, desglosarlo en los elementos
clave -las cosas que has desarrollado bien durante la temporada- y dejar de
lado el resto, como las estadísticas o las cosas con las que has estado
experimentando.
Herb Sendek, entrenador
principal del equipo de baloncesto de Arizona State (tuvo bajo sus ordenes a
James Harden) hizo un observación similar. "A veces encuentro que llegamos
a un partido y tengo que simplificar realmente nuestro sistema ofensivo usando
solamente una pequeña parte del total .la parte que realmente creo es más
efectiva contra nuestro rival- y centrarnos nada más en eso. Creo que puedes
hacer las cosas más difíciles si intentas preocuparte de absolutamente todas
las hipotéticas situaciones que se puedan dar. La idea es "Deshacerse de
lo sobrante" y hacerlo sencillo de manera que tus chicos tengan más
probabilidades de jugar a su más alto nivel.
Aquí un ejemplo desde el
deporte del golf: Jack Nicklaus, uno de los mejores golfistas de todos los
tiempos, ofreció consejos similares con miras a obtener el golpe de swing
ideal: "Reducir tus pensamientos sobre el swing a los A LOS DOS O TRES MÁS
SIMPLES y que te han funcionado en el pasado." Nicklaus se sugirió a sí
mismo dos ideas -"CABEZA QUIETA" y "COMPLETAR HASTA EL FINAL EL
MOVIMIENTO DE SWING"- y así, al golpear con estos dos pensamientos nada
más en momentos delicados, fue como obtuvo un buen trabajo.
Después de la conversación
con el entrenador europeo del U20 masculino este le pidió a su mejor jugador
que se concentrase principalmente en cerrar el rebote, y de manera secundaria
en anotar cerca del aro si se le presentaba la oportunidad. Haciendo que el
jugador esté concentrado en menos cosas, hace que desarrolle sus tareas de un
modo más manejable…y le ayudó a sentirse con MAS CONTROL. No se le volvió a pedir
hacer malabares con demasiadas bolas. Como resultado su productividad volvió a
ser alta y completó uno de sus mejores encuentros durante el torneo, ayudando a
que su equipo lograse meterse en la lucha por las medallas.
*********
NOTA: Esto es lo que un
jugador me escribió después de que yo le enviara este artículo
“Quería decirte que la idea
que me diste de concentrarme en una sola cosa ha sido muy útil para mi. He
hecho tres de mis mejores partidos y dos semanas de entrenamientos a gran nivel
- y todo se debe a esa idea de un solo pensamiento! Solo he seguido diciéndome
a mi mismo ser un animal. Eso es… Solo decía ‘Se agresivo y un animal’ y ese pensamiento es lo que me hace jugar con
agresividad y energía. Gracias a esto, soy capaz no solo de jugar bien sino
inculcando confianza en mi mismo y no solo eso, sino en mis entrenadores y
compañeros también! Quieren darme la bola porque les he demostrado lo que puedo
llegar a hacer cuando está en mis manos. Todo ese éxito es debido a esa única
palabra . Así que Gracias! Agradezco de veras las ideas que has querido
compartir conmigo.”
Dos semanas después de
escribirme - este jugador logró su primer doble doble en NCAA seguido de la
primera vez que lograba anotar 20 puntos en un encuentro.
Otro jugador escribió esto:
"Utilicé tu idea en un
partido reciente concentrándome solo en defender y nada más y lo hice muy bien.
No le permití a mi oponente tocar el balón y cuando lo recibía punteaba sus
tiros incluso llegaue a taponar alvino. En ataque, y en rebote, las cosas
fueron bien también . me sentía con confianza- así que continuaré utilizando
esta estrategia. Gracias!"
© 2012 Dr. Mitchell Smith.
Todos los derechos reservados.
VIZUALIZACIÓN (Parte 1)
Fortalecimiento de la conexión
mente-cuerpo para una máxima ejecución
Un jugador de balón cesto que ha estado jugando en Europa por dos temporadas y fue el mejor jugador del año de su liga en su posición de defensa el año pasado me escribió la siguiente pregunta:
“Me gustaría usar la visualización en mi enfoque mental. Lo he intentado antes pero me gustaría mejorar y ser más consistente en ello. ¿Me visualizo haciendo ejercicios de tiro y demás – o trato de visualizarme en situaciones del juego? ¿Qué tan seguido visualizo? ¿Y por cuánto tiempo?
RESPUESTA:
Primero, mantén en mente que la meta de la visualización es el reproducir y experimentar en tu mente ciertas situaciones que has vivido o que te gustaría experimentar en tu cuerpo. Es algo que todos hacemos de manera natural (Por ejemplo, cuando recordamos una experiencia del pasado y lo representamos en nuestra mente) – pero para un atleta la visualización puede tener un beneficio especial como estrategia para mejorar su desempeño como jugador. Las investigaciones han demostrado cómo podemos experimentar las mismas cosas en nuestra mente que pasan en nuestro cuerpo en actividad real. Por ejemplo, cuando esquiadores de bajadas usan la visualización para representar sus bajadas, activan los mismos músculos como si estuviesen en una competencia real. El usar la visualización fortalece las conexiones neuromusculares que activamos cuando aplicamos nuestras intenciones en acciones.
Un jugador de balón cesto que ha estado jugando en Europa por dos temporadas y fue el mejor jugador del año de su liga en su posición de defensa el año pasado me escribió la siguiente pregunta:
“Me gustaría usar la visualización en mi enfoque mental. Lo he intentado antes pero me gustaría mejorar y ser más consistente en ello. ¿Me visualizo haciendo ejercicios de tiro y demás – o trato de visualizarme en situaciones del juego? ¿Qué tan seguido visualizo? ¿Y por cuánto tiempo?
RESPUESTA:
Primero, mantén en mente que la meta de la visualización es el reproducir y experimentar en tu mente ciertas situaciones que has vivido o que te gustaría experimentar en tu cuerpo. Es algo que todos hacemos de manera natural (Por ejemplo, cuando recordamos una experiencia del pasado y lo representamos en nuestra mente) – pero para un atleta la visualización puede tener un beneficio especial como estrategia para mejorar su desempeño como jugador. Las investigaciones han demostrado cómo podemos experimentar las mismas cosas en nuestra mente que pasan en nuestro cuerpo en actividad real. Por ejemplo, cuando esquiadores de bajadas usan la visualización para representar sus bajadas, activan los mismos músculos como si estuviesen en una competencia real. El usar la visualización fortalece las conexiones neuromusculares que activamos cuando aplicamos nuestras intenciones en acciones.
Por lo tanto, el beneficio principal de usar la visualización
es el fortalecimiento de las conexiones de mente y cuerpo para así, mejorar y
fortalecer las habilidades físicas del cuerpo – ya sea el representarse
mentalmente jugando el partido pasado o cualquier otra experiencia que se haya
tenido.
Una pregunta para hacerse a uno mismo es: ¿Qué es lo que quieres mejorar?
Por ejemplo – Un jugador que ha estado haciendo ejercicios todo el día para mejorar parte de su juego podría visualizarse haciendo los mismos ejercicios en su mente. ¿Se siente que fluye bien, o hay algo que me frena? ¿Se siente que se está ejecutando con precisión o que le está costando un poco de trabajo? Después de hacer esto varias veces, se va a tener una idea de lo que se tiene que cambiar o mejorar para que salga ese movimiento y se juegue a la perfección.
El siguiente paso es lo que llamamos DOMINIO – hacer el ejercicio una y otra vez en la mente con los movimientos adecuados. Hay investigaciones que demuestran que los atletas que usan la visualización junto con los ejercicios del gimnasio a lo largo tienen un mejor desempeño que los atletas que únicamente practican el ejercicio sin la visualización. (Por ejemplo, aquellos que practicaron los tiros libres y se visualizaron haciéndolos exitosamente pudieron mejorar su porcentaje de tiros significativamente a diferencia de aquellos que dedicaron el mismo tiempo al entrenamiento pero no a la visualización.
Una pregunta para hacerse a uno mismo es: ¿Qué es lo que quieres mejorar?
Por ejemplo – Un jugador que ha estado haciendo ejercicios todo el día para mejorar parte de su juego podría visualizarse haciendo los mismos ejercicios en su mente. ¿Se siente que fluye bien, o hay algo que me frena? ¿Se siente que se está ejecutando con precisión o que le está costando un poco de trabajo? Después de hacer esto varias veces, se va a tener una idea de lo que se tiene que cambiar o mejorar para que salga ese movimiento y se juegue a la perfección.
El siguiente paso es lo que llamamos DOMINIO – hacer el ejercicio una y otra vez en la mente con los movimientos adecuados. Hay investigaciones que demuestran que los atletas que usan la visualización junto con los ejercicios del gimnasio a lo largo tienen un mejor desempeño que los atletas que únicamente practican el ejercicio sin la visualización. (Por ejemplo, aquellos que practicaron los tiros libres y se visualizaron haciéndolos exitosamente pudieron mejorar su porcentaje de tiros significativamente a diferencia de aquellos que dedicaron el mismo tiempo al entrenamiento pero no a la visualización.
La visualización también ayudar a prepararse para el día de
juego. El representar mentalmente ciertas situaciones del juego pueden llegar a
ejecutarse y el verse haciendo los movimientos correctos la noche anterior al
juego o la misma mañana resulta ser bastante efectivo.
Hank Aaron, jugador leyenda de la sala de fama del baseball, solía ir al campo de pelota la mañana del juego, y mientras que varios de sus compañeros de equipo se hallaban en el club jugando cartas, él se tomaba el tiempo de visualizar al que fuese a lanzar ese día, sus lanzamientos y cómo iba él a responder a cada lanzamiento. Haciendo esto como parte de su rutina previa al juego, le aumento su confianza y decisión al momento de batear.
Hank Aaron, jugador leyenda de la sala de fama del baseball, solía ir al campo de pelota la mañana del juego, y mientras que varios de sus compañeros de equipo se hallaban en el club jugando cartas, él se tomaba el tiempo de visualizar al que fuese a lanzar ese día, sus lanzamientos y cómo iba él a responder a cada lanzamiento. Haciendo esto como parte de su rutina previa al juego, le aumento su confianza y decisión al momento de batear.
Un jugador puede usar la visualización respecto a errores que cometió en juegos pasados – viendo lo que hizo mal – después “regresando a la escena” justo antes del momento de hacer el error, y visualizarse haciéndolo de la manera correcta. Hacer esto varias veces ayuda a aprender de los errores o tiros fallados, rebotes fallados, o movimientos de defensa fallados para corregirlos y mejorar el nivel de juego.
También se puede usar la visualización para imaginarse varias situaciones dónde se quiere mejorar en la toma de decisiones con el balón, sintiéndose seguro al verse hacer movimientos fuertes. El valor de la visualización se refleja en el hecho de que el 90% de los atletas olímpicos dicen usar la visualización en su lucha por una medalla olímpica. Los atletas que rutinariamente usan la visualización mejoran su confianza al jugar mejor que el contrincante y volver a su ritmo de juego cuando se encuentran en el suelo.
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